Fundación Belén: Información y Formación gratuita para familias con hijos con problemas
 


Cómo mejorar los hábitos de vestirse y asearse

Hacia los dos años de edad, la mayoría de los niños empiezan a mostrar cierto interés en vestirse solos. Pueden hacer simples cosas como quitarse los calcetines o el abrigo. Conforme los niños crecen, pueden hacer más y más cosas para vestirse solos. A los cinco años de edad, la mayoría de los niños pueden vestirse completamente solos excepto amarrarse los cordones de los zapatos.

Algunos niños duran mas de lo necesario para vestirse. Esto no incluye los niños que no han adquirido la habilidad necesaria para vestirse completamente y sin ayuda. Algunos de ellos se entretienen por otras razones. Esto puede frustrar a los padres, especialmente cuando los niños que se tardan mucho en vestirse trastornan la rutina del resto de la casa. A continuación hay algunas cosas que los padres pueden hacer para ayudar a sus hijos a desarrollar buenos hábitos para vestirse.

Prevención del Problema

La manera más efectiva en que los padres pueden lidiar con problemas de vestirse es tomar pasos para prevenirlos. Los padres deben empezar temprano, enseñando buenos hábitos tan pronto como los niños muestran interés en vestirse solos. A continuación se ofrecen algunos consejos:

Resolviendo el Problema

Algunos niños se entretienen y pierden tiempo aunque los padres traten de evitarlo. Cuando esto sucede, hay pasos a seguir para reducir el problema una vez que há ocurrido.

  • Establezca una rutina diaria. Por lo general es mejor que la primera actividad del día sea vestirse. Ninguna otra actividad debe permitirse hasta que los niños estén completamente vestidos. Ejemplo: 7:00 a.m. - Levantarse, asearse, y vestirse. Permita cuando menos 20-30 min. para vestirse. 7:30 - Desayuno. 7:45 - A la escuela o a la guardería. Si los niños terminan de vestirse antes del desayuno se les puede permitir hacer algo divertido, como un juego o mirar la televisión. Lo mismo si terminan su desayuno antes de la hora de irse a la escuela o a la guardería. Es importante que los padres se adhieran con consistencia a esta rutina. Los padres deben partir para la escuela a la hora establecida sin importar si los niños hán terminado de desayunar.
  • Los niños deben vestirse en sus cuartos, y no se les debe permitir salir de sus recámaras hasta que estén completamente vestidos.
  • Juegue a ganarle al reloj. Cuando los niños despiertan en la mañana, los padres pueden marcar el reloj por 20-30 minutos - o cuanto tiempo hayan determinado para que sus niños se vistan. Luego pueden desafiar a sus niños a vestirse antes que la alarma del reloj suene. Los padres pueden mantener una gráfica para el progreso de los niños, permitiéndoles que pongan una estrella o algo similar en la gráfica cada vez que terminan de vestirse antes de tiempo. Los padres deben ayudar a sus hijos a ponerse metas semanales (por ejemplo, ganarle al reloj dos de cinco dias por semana), y darles algún tipo de premio (por ejemplo, una paseo al parque) si consiguen su meta.
  • Requiera que los niños estén vestidos antes de sentarse al desayuno. Así, si no están listos a tiempo, la concecuencia lógica sería no desayunar. Puede parecer severo mandar a los niños a la escuela sin desayunar. Sin embargo, esto se deberá hacer sólamente una o dos veces, pues los niños entenderán que deben vestirse a tiempo si no quieren sufrir las concecuencias.
  • Deje que sus hijos sufran las concecuencias lógicas de sus acciones. Si los niños pierden tiempo y como resultado corren el riesgo de llegar tarde a la escuela, los padres no deben intervenir. Deben dejar que sus hijos sufran las concecuencias por llegar tarde a clase, quizás tengan que quedarse después de clases, y/o perderse alguna tarea. A los niños no les gusta llegar tarde. Ni les gusta perderse de nada. Una vez que han sufrido las concecuencias por su conducta, aprenden rápido la relación entre vestirse a tiempo y llegar a la escuela a tiempo.

Finalmente, ya sea que los padres estén enseñando a sus hijos la forma apropiada de vestirse, o si están tratando de corregir los malos hábitos, es importante ser consistente. Los padres deben asegurarse de hacer cumplir las reglas y enforzar las rutinas cada dia, y que la disciplina sea consistente. Los padres no deberían ceder ante las demandas de los niños que se entretienen, como ayudarles de prisa a que estén listos, o permitirles que desayunen aún cuando se han tardado para el desayuno. Los padres deben permanecer calmados y no tratar de discutir con sus hijos. Con el tiempo, los niños aprenderán que su responsabilidad es vestirse por si mismos cada dia.

<<< volver