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Se conoce como calambre a una contracción súbita, involuntaria y dolorosa de un músculo esquelético, manifestada por endurecimiento visible y palpable de éste. La contracción abarca parte o la totalidad de un músculo, y en general su duración va desde segundos hasta pocos minutos. En el proceso de contracción muscular una célula del asta anterior estimula simultáneamente muchas fibras musculares. Los esfuerzos voluntarios para contraer más intensamente el músculo llevan al aumento de la frecuencia de los potenciales de acción muscular, debido a hiper-actividad de cada motoneurona, lo cual facilita la producción de un calambre. Este evento, eléctricamente activo es frecuentemente precedido por contracciones repetitivas de unidades motoras aisladas. Basados en múltiples observaciones clínicas y electromiográficas se ha establecido científicamente que los calambres son de origen neural Calambres Ordinarios Es la forma más frecuente y en general ocurre en personas sanas y durante el reposo, rara vez después de realizar un esfuerzo trivial; son frecuentemente nocturnos, asimétricos y afectan principalmente al músculo gastrocnemio y pequeños músculos de la planta del pie, causando flexión plantar de pie y dedos. Afectan con mayor frecuencia a personas de edad avanzada. Los calambres ordinarios no tienen alteración hidro-electrolítica. Su frecuencia puede llegar a ser hasta un 95% de todos los calambres musculares. Los calambres ordinarios tienen inicio explosivo en un músculo que está en su posición de mayor acortamiento y que se contrae voluntariamente. Esto explica la susceptibilidad de los nadadores a tener calambres de pantorrilla, ya que al patalear con el pie en punta se contrae el acortado gastrocnemio. La intensidad del calambre no se relaciona con la intensidad del esfuerzo realizado. Puede ser precedido y a veces finalizar con fasciculaciones que aumentan y disminuyen independientemente en diferentes partes del músculo. Los calambres ordinarios ceden cuando el músculo contraído es pasivamente alargado, quedando éste generalmente dolorido, a veces inflamado y puede variar los niveles enzimáticos.
Calambres por enfermedades Pueden ocurrir calambres y fasciculaciones en algunas patologías de motoneurona inferior, incluyendo esclerosis lateral amiotrófica, polineuropatía con daño de motoneurona, poliomielitis recuperada, comprensión de raíz nerviosa y muy rara vez por daño de nervio periférico (generalmente secundario a neuropatía urémica). La debilidad y atrofia muscular, que son signos de denervación, distinguen estos calambres de los ordinarios. Calambres por hemodialisis Son una complicación frecuente de la hemodiálisis y motivo de incumplimiento de las sesiones por parte de algunos pacientes. Generalmente ocurren en extremidades inferiores y al final de la diálisis; algunas veces preceden a la hipotensión y están asociados con altos niveles de ultrafiltración y gran pérdida de peso durante la diálisis. La inyección de dextrosa hipertónica o solución salina hipertónica alivia inmediatamente. El uso de dializado con alto contenido de sodio previene este tipo de calambres. Calambres por calor Este tipo de calambres están descritos desde 1878. Las personas que sufren calambres por calor desarrollan en general un trabajo muscular duro y a gran temperatura ambiental, transpiran profusamente y no reemplazan su pérdida de fluidos. Los músculos afectados son los más usados (mano, hombro, etc.) suceden una o dos horas después de terminado el trabajo pero pueden suceder hasta 18 horas después de finalizado el trabajo, mientras el paciente descansa o toma una ducha fría. Estos calambres suelen ser muy dolorosos, pudiendo repetirse con frecuencia decreciente después de algunos minutos hasta por algunos días. La adaptación al ambiente de calor baja la frecuencia de la enfermedad. La sal alivia el calambre mientras la dextrosa hipertónica no es efectiva. Calambres por alteraciones hidroelectrolíticas
Calambres inducidos por drogas Se han descrito calambres como consecuencia del uso de innumerables drogas entre ellas:
Causas menos frecuentes de calambres
En el diagnóstico de los calambres musculares son de utilidad algunos estudios como:
El tratamiento de los diferentes tipos de calambres es aún discutible. Se han probado un sinnúmero de medidas, algunas de ellas anecdóticas. Se han realizado múltiples estudios, entre ellos muchos dedicados a ver la eficacia de la quinina. Existen cinco estudios doble ciego con placebo para el uso de quinina en calambres, tres de ellos mostraron su efectividad y 2 fallaron en demostrarla. Por otro lado, aunque los estudios positivos tienen escaso número de pacientes, la quinina sigue siendo la droga más recomendada para los calambres. Los niveles más altos de quinina ocurren 1 a 2 horas después de la ingesta oral y se metaboliza en el hígado. Su vida media de eliminación varía de 10 a 25 horas, siendo mayor en ancianos en terapia de mantención. Otras medicinas
Existen varias medicinas de uso tópico. Pero el tratamiento universalmente demostrado como útil es el alargamiento muscular pasivo, que alivia los calambres agudos (en futbolistas). Dados estos hallazgos algunos autores sugieren que ejercicios de estiramiento podrían ayudar a prevenirlos. Los pasos a seguir frente a la presencia de calambres son:
Adams R., Víctor M., Principies of Neurology. 4a. edición. Mc Graw-Hill International Editions, New York, 1989.
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