Fundación Belén: Información y Formación gratuita para familias con hijos con problemas
 


Acoso escolar

El acoso escolar es el abuso y agresividad en la escuela de algunos alumnos frente a uno que lo padece en soledad. Produce miedo y repulsa a ir a la escuela en quien lo sufre. Y produce agresividad y comportamientos antisociales en quien lo infringe.

Se produce a diario en miles de niños, en casi todas las escuelas. (La Asociación Nacional de Educación de Estados Unidos calcula que diariamente 160 mil niños faltan a la escuela porque tienen miedo de ser acosados). Es una lacra social del siglo XXI en los países desarrollados. Ayuda a que tu hijo no sea víctima de otros y cuida de que no se convierta en el agresor de nadie. Porque en los casos de acoso escolar, todos pierden: en primer lugar la dignidad de ser persona. En segundo lugar la autoestima. En tercer lugar baja el rendimiento escolar.

Para que tu hijo no sea víctima:

Desde los primeros meses:

  • Fomenta su autoestima
  • Fortalece su voluntad
  • Crea en él hábitos de valor
  • Cultiva la sinceridad
  • Dale capacidad de reacción ante la adversidad
  • Cuida su capacidad de relacionarse socialmente
  • Enséñale a reir y sonreir

Para que tu hijo no sea agresor:

  • Los niños que son violentos con otros, pueden haber sido o ser víctimas de violencia en su propia casa. No seas violento con tu hijo, si siquiera verbalmente.
  • Sin duda la multiplicidad de acciones agresivas que los niños y adolescentes ven desde -practicamente- la cuna, sobre todo en la TV, más tarde en el cine y sobre todo en los juegos de las videoconsolas, son un factor que trastoca los comportamientos infantiles al hacer atractiva la violencia. Bien sea por que la violencia tiene éxito en la consecución de muchos objetivos, bien sea porque el protagonista es quien ejerce la violencia como forma de poder, el caso es que el adolescente medio en encuestas recientes muestra una indigestión moral en el tema de violencia.

Unas veces el adolescente se vé como agresor y otras como víctima. ¿Qué se puede hacer? Por de pronto ver menos televisión, menos cine, menos horas de vidieoconsola, tener más control sobre

Desde muy niño, desde el primer año de vida, es preciso enseñar con dulzura. El ejemplo es la lección que mejor y mas facil aprenden los niños.

Los niños pueden demostrar comportamiento violento aún desde la edad pre-escolar. Los padres y otros adultos que presencian este comportamiento pueden preocuparse por el niño, pero por lo general, "esperan que lo supere al crecer". Hay que tomar muy en serio el comportamiento violento de un niño, no importa su edad. No debe descartarse diciendo que "está pasando por una fase".

La gama del comportamiento violento:

El comportamiento violento en niños y adolescentes puede incluir una amplia gama de comportamiento: explosivos arrebatos de ira, agresión física, peleas, amenazas o intentos de herir a otros (inclusive pensamientos homicidas), uso de armas de fuego, crueldad hacia los animales, encender fuegos, destrucción intencional de la propiedad y el vandalismo.

Factores que aumentan el riesgo de la violencia

Muchas investigaciones han llegado a la conclusión de que hay una interacción compleja o una combinación de factores que lleva a un aumento en el riesgo de un comportamiento violento en niños y adolescentes. Estos factores incluyen:

Comportamiento agresivo o violencia previa;

  • Ser la víctima de un abuso físico y/o sexual;
  • Exposición a la violencia en el hogar y/o la comunidad;
  • Factores genéticos (hereditarios de la familia);
  • Exposición a la violencia en los medios de difusión (televisión, radio, etc.);
  • Uso de drogas y/o alcohol;
  • Presencia de armas de fuego en la casa;
  • Combinación de factores de estrés socioeconómico en la familia (pobreza, carencia de medios, privación severa);
  • Separación matrimonial, divorcio, padre/madre soltero, desempleo, y falta de apoyo por parte de la familia)
  • Daño cerebral debido a heridas en la cabeza.
  • ¿Cuáles son las "señales de alerta" de la violencia infantil? Los factores de riesgo en los niños que presentan lo siguiente en su comportamiento y los cuales deben de ser cuidadosamente evaluados:
  • Ira intensa,
  • Ataques de furia o pataletas,
  • Irritabilidad extrema,
  • Impulsividad extrema,
  • Frustrarse con facilidad.

Los padres y los maestros deben de tener cuidado de no minimizar este comportamiento en los niños.

¿Qué se debe de hacer si el niño demuestra comportamiento violento?

Cuando el padre u otro adulto está preocupado, debe de inmediatamente hacer arreglos para que se le haga al niño una evaluación completa y comprensiva por un profesional de la salud mental cualificado. El tratamiento oportuno por un profesional puede muchas veces ayudar. Los objetivos del tratamiento típicamente se enfocan en: ayudar al niño a aprender cómo controlar su ira, a expresar su frustración y su ira de manera apropiada, asumir responsabilidad por sus acciones y aceptar las consecuencias. Además, los conflictos familiares, los problemas escolares, y asuntos comunitarios se deben tratar.

¿Se puede prevenir el comportamiento violento infantil?

Los estudios de investigación demuestran que la mayor parte del comportamiento violento se puede reducir o impedir si se reducen o eliminan los factores de riesgo enumerados arriba. Lo que es más importante, los esfuerzos se deben dirigir a reducir dramáticamente la exposición del niño o adolescente a la violencia en el hogar, la comunidad y los medios de difusión. Es evidente que la violencia fomenta la violencia.

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