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Hiperactividad y TDAH
Introducción
La Hiperactividad infantil es un trastorno de conducta de origen neurológico. Su incidencia es entre un 3% y un 5% de la población infantil, la hiperactividad como trastorno de conducta suele estar vinculada al déficit de atención, por ello se habla de TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad).
Síntomas básicos
El TDAH tiene tres síntomas básicos: hiperactividad, impulsividad y falta de atención, identificados en el DSM-IV de la siguiente manera:
Síntomas de hiperactividad:
- Inquietud, se mueve en el asiento
- Se levanta cuando debería estar sentado
- Corre y salta en situaciones inapropiadas
- Dificultad para jugar tranquilamente
- Excitado a menudo, "como una moto"
Síntomas de impulsividad:
- Verborrea
- Responde antes de que finalice la pregunta
- Dificultad para guardar el turno en actividades de grupo
- Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones…
Síntomas de inatención:
- No atiende detalles
- Comete errores con frecuencia
- Dificultad para mantener la atención
- Sordera ficticia
- No sigue instrucciones
- No termina las tareas
- Tiene dificultad para organizarse
- Evita tareas que requieren esfuerzo continuado
- Olvida y pierde cosas necesarias para su actividad
- Se distrae con facilidad por estímulos externos
- Es olvidadizo en las actividades diarias
Trastornos asociados a la hiperactividad con frecuencia
Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD)
Se define por un patrón de conductas negativas, hostiles y desafiantes presente de forma continuada durante al menos 6 meses.
Ejemplos de conducta oposicionista/desafiante:
- Discusiones con adultos continuas
- Rabietas y enfados frecuentes
- Negativa a cumplir las normas establecidas o las órdenes de los adultos
- Mentiras habituales
- Culpar a otros de malas conductas propias
- Resentimiento.
Frecuencia:
Aunque para la existencia de una conducta desafiante no es imprescindible que el adolescente esté diagnosticado previamente de TDAH, este multiplica el riesgo de padecer un trastorno de oposición desafiante por 10.
Entre un 50 y un 70% de niños con TDAH presentan también un TOD, y es con frecuencia precursor de un posterior Trastorno de Conducta.
Trastorno de Conducta (TC):
Consiste en un patrón de comportamientos en el que se violan sistemáticamente las normas sociales o legales y los derechos básicos de los demás, de forma persistente y durante al menos un año.
Ejemplos de conductas en adolescentes diagnosticados TC :
- Pueden presentar conductas agresivas hacia personas y animales mediante intimidación, amenazas, peleas, uso de armas potencialmente dañinas, o crueldad física
- Destrucción de la propiedad
- Robos
- Mentiras para eludir responsabilidades
- Violaciones graves de las normas establecidas.
Frecuencia
Se presenta en un 20-50% de niños y adolescentes con TDAH, y algunos evolucionarán hacia un Trastorno Antisocial de la Personalidad en la vida adulta.
Drogadicción:
El riesgo en adolescentes diagnosticados con TDAH de presentar abusos de sustancias adictivas es del 12 al 24%, y la presencia de TOD y/o TC es un predictor para presentar posteriormente dichos trastornos.
Estos trastornos se presentan con frecuencia más temprano, y duran más, que en personas que no padezcan el TDAH. Los últimos estudios de seguimiento parecen apuntar a que el tratamiento con psicoestimulantes durante más de un año actúa como factor protector frente al desarrollo de abusos de drogas en la adolescencia o la vida adulta.
Trastornos de ansiedad:
los trastornos de ansiedad y el TDAH son los dos trastornos psiquiátricos más frecuentes en la infancia, y se dan a la vez en un mismo individuo en aproximadamente un 25% de los casos. El diagnóstico en un adolescente de TDAH aumenta por 3 el riesgo de padecer un trastorno de ansiedad.
Trastornos afectivos:
Según últimos estudios el rango de presencia de un trastorno afectivo en los adolescentes diagnosticados con TDAH (ya sea una depresión mayor o una distimia) oscila entre el 20 y el 30%. Con un riesgo de padecer estos trastornos 5 veces superior al de la población normal.
Trastornos del sueño:
Los niños y adolescentes diagnosticados con TDAH suelen presentar problemas tanto en la conciliación del sueño (se retrasa) como en el mantenimiento de éste (se despiertan por la noche) y en su duración (se despiertan antes). Pueden presentar también somniloquio (hablan dormidos), terrores nocturnos, pesadillas, movimientos involuntarios y sonambulismo. Sin embargo, parece que la calidad de su sueño es sustancialmente similar a la de los niños sin TDAH.
Trastorno de Tics:
Hasta un 18%-20% de los niños diagnosticados con hiperactividad pueden presentar un tic motor en la infancia, tasa que baja al 2% en la adolescencia y al 1% durante la vida adulta.
Trastornos de la coordinación motora:
El adolescentes diagnosticados con TDAH con frecuencia están presentes problemas de equilibrio, torpeza motora fina (dificultades con gestos como coger un lápiz o usar un teclado de ordenador), sufren choques y caídas frecuentes, y suelen tener poca habilidad para ciertos deportes.
Problemas de rendimiento académico:
Los adolescentes diagnosticados con TDAH pueden tener trastornos específicos delaprendizaje. Más de un 20% presentan problemas específicos del aprendizaje (en lectura, escritura, matemáticas), quizás relacionados con una posible ligazón genética entre ambos trastornos.
Problemas intelectuales:
El grupo de niños diagnosticados con TDAH puntúa entre 7 y 10 puntos menos que sus iguales en las pruebas de inteligencia, sobre todo en el área verbal, dato quizás en relación con las dificultades de procesamiento cognitivo que implican los síntomas del trastorno.
Lesiones y accidentes
El niño hiperactivo tiene 4 veces más posibilidades de sufrir accidentes y lesiones graves (fracturas óseas, traumatismos cráneo-encefálicos, rotura de dientes, etc.) que el niño sin este trastorno, debido a su impulsividad y a la presencia de trastornos de la coordinación motora.
Algunas inquietudes que se plantean a los familiares de adolescentes diagnosticados con TDAH
- “El TDAH se debe a la mala educación proporcionada hoy día por los padres”.
No. Unos malos padres no son la causa del TDAH. El TDAH es altamente hereditario y se relaciona más con la genética que con el entorno. El TDAH es un trastorno neurobiológico sin relación alguna en su aparición con las características familiares. Si estas características familiares son negativas lo agravarán, pero no son causa suficiente para producirlo.
En estudios realizados con gemelos se ha demostrado que el ambiente compartido (clase social, estatus educativo y laboral familiar, ambiente en casa, estatus nutricional, toxinas ambientales, características parentales y de crianza) contribuye muy escasamente a la explicación del TDAH (determinando entre un 0-6% de los rasgos conductuales relacionados con el mismo).
En general, los estudios realizados sobre las familias de niños diagnosticados con TDAH han determinado un estilo parental más intrusivo, controlador, inconsistente y desaprobador que en las familias de control. Apuntando a que este estilo parental es más una consecuencia que una causa del trastorno, una respuesta ante los síntomas del niño. Así, la sintomatología del niño puede llevar a los padres a una desconfianza en su capacidad, generando en éstos estrés, aislamiento social, sentimientos de culpa y depresión. Ello repercutirá en el propio niño, en su desarrollo emocional y su autoestima, creándose un círculo vicioso de interacciones negativas y sentimientos de fracaso que perpetuará las dificultades familiares y las manifestaciones sintomáticas del TDAH.
- “El TDAH es un trastorno debido a la forma actual de vida, que antes no existía y cuyas cifras están aumentando”.
No debe olvidarse que la primera descripción médica del trastorno es de 1902. Por otro lado, los datos sobre su presencia son estables a lo largo del tiempo y similares tanto en países industrializados como en países en vías de desarrollo y del llamado tercer mundo.
- “El niño con TDAH necesita clases especiales”.
El TDAH no afecta necesariamente a la capacidad intelectual, aunque sus síntomas sí afectan al rendimiento escolar. Por ello, los niños con TDAH pueden precisar intervenciones específicas de tipo pedagógico, pero no una ubicación escolar diferente al resto de los niños de su edad y nivel de desarrollo.
- “El tratamiento farmacológico se utiliza en el TDAH para sustituir las intervenciones psicológicas y escolares, más costosas y eficaces”.
Un reciente estudio llevado a cabo con más de 400 niños afectos de TDAH ha demostrado que el tratamiento multimodal (la combinación del tratamiento farmacológico y las intervenciones psicológicas y escolares) es el tratamiento más eficaz ante el trastorno.
- “Los fármacos psicoestimulantes producen dependencia y/o su uso induce la aparición de dependencias”.
El uso correcto de los medicamentos psicoestimulantes, del modo prescrito y a las dosis indicadas por el médico de familia, no produce intolerancia ni dependencia. Además, diversos estudios han demostrado que los niños en tratamiento tienen una menor probabilidad de presentar trastornos por abuso de drogas en la adolescencia y la vida adulta.
- “Los medicamentos psicoestimulantes dejan de ser eficaces en la adolescencia”.
Los estudios realizados en adolescentes señalan una eficacia de los psicoestimulantes similar a la que tiene en la infancia (70-80%).
Diagnóstico
Durante algunos años se consideró que una posible causa del déficit de de atención era una "lesión cerebral" quizás como resultado de una infección temprana o complicaciones al nacer. Pero esta teoría fue rechazada porque podía ser explicativa de tan sólo un pequeño número de casos.
No toda persona con Déficit de Atención tiene una lesión cerebral o complicaciones de nacimiento.
En los últimos años, gracias a que se han desarrollado nuevas herramientas y técnicas para estudiar el cerebro, los científicos han podido evaluar más teorías acerca de el TDAH.
Recientes investigaciones permiten sostener que que el problema del niño hiperactivo es un problema de química cerebral.
En nuestro cerebro una neurona desprende una pequeña cantidad de substancia química (neurotransmisor) que recoge otra neurona, la cual a su vez se excita y envía el mensaje a otra neurona. Cuando un neurotransmisor es escaso o se da en exceso ocurre que las neuronas no se excitan o se excitan demasiado, por lo que se produce un desequilibrio entre los neurotransmisores.
Este desequilibrio sería el agente responsable de las dificultades que el niño tiene para centrar su atención y mantenerla durante un cierto tiempo, así como la falta de autocontrol y ajuste de su conducta a las demandas del medio.
También sería responsable de los cambios bruscos en su estado de ánimo, importante característica del niño hiperactivo.
Entrevista clínica
Con la entrevista se pretende obtener información a través de los padres sobre el desrrollo y conducta del niño.
Para ello, es preciso evaluar los siguientes aspectos: embarazo, parto, desarrollo psicomotriz, enfermedades padecidas, escolaridad y la esfera afectivo-comportamental.
Observación de la conducta del niño
Además de la información que obtenemos de los padres, necesitamos la presencia de un especialista para que observe la conducta del niño.Dicha observación puede hacerse desde el contexto natural (casa, colegio..) o en la propia consulta donde se está realizando la evaluación.
Para tal observación podemos utilizar el Código de Observación sobre la Interacción Madre-hijo o las fichas de control y seguimiento diario para padres y centro escolar. Se utiliza con niños de 2 y 3 años en una situación de juego y se analiza el estilo de comunicación entre la madre y el hijo: el tono y la adecuación de la directividad de la madre, el tono afectivo en el que se encuenran y el grado de conflicto que hay entre ambos.
El Código de Observación en el aula de Abikoff y Gittelman, es una buena ayuda para evaluar la conducta del niño en el colegio.
Evalución individualizada del niño hiperactivo
El último paso del diagnóstico sería obtener información detallada sobre el desarrollo intelectual, estilos cognitivos, presencia o ausencia de síntomas neurológicos menores, impulsividad, desarrollo perceptivo, coordinación motora, capacidad de atención y nivel de actividad motora.
Par medir el desarrollo intelectual del niño se utiliza la "Escala de Inteligencia para niños de Wechsler" (se compone de doce pruebas distribuidas en dos grupos: el verbal y el manipulativo)
Los estilos cognitivos se refiren a las diferentes maneras que tienen los niños con Déficit de Atención de enfrentarse al aprendizaje. Se han estudiado la "reflexión" frente a la "impulsividad", que consiste en elegir entre varias alternativas. El test más utilizado para evaluar este estilo cognitivo es el "Test de Emparejamiento de figuras Familiares", Cains y Cammock,1978.
La "dependencia" frente a la "independencia de campo" , se trata de evaluar cómo percibe el niño su medio, es decir, si percibe partes como elementos del contexto (independencia) o el contexto en su globalidad (dependencia) .
El último estilo cognitivo es el de la "flexibilidad" frente al de la "reflexión" se trata de ver la capacidad del niño para controlar los estímulos sin importancia y omitir las respuestas incorrectas.
Otro aspecto importante para evaluación individualizada del niño en la Integración visomotriz,. Para ello se utiliza el "Test Guestáltico de Bender", con el que se pretende medir la madurez y la coordinación visual de la búsqueda y ejecución manual de unos dibujos presentados mediante tarjetas.
La Exploración Neurofisiológica , reciente en la evalución del niño hiperactivo, se utiliza la cartografía cerebral, técnica de neuroimagen funcional que permite conocer el grado de activación eléctrica de la corteza cerebral mediante su representación en mapas cromáticos.
Déficit de Atención, las pruebas utilizadas para ello son diversas, en función de la capacidad de atención (Tiempo de reacción en las tareas de elección, en las tareas secuenciales, test de ejecución continua y tareas de vigilancia.)
Por último, el Nivel de actividad motora , para ello se utilizan dos instrumentos, el "podómetro"( contabiliza los pasos que el niño da) , el "actómetro"(reloj de pulsera que también mide el movimiento) y el "cojín estabilímetro" mide el movimiento del niño mientras que está sentado.
Tratamiento
Los objetivos son los siguientes:
- Mejorar o anular los síntomas-guía del TDAH
- Reducir o eliminar los síntomas asociados
- Mejorar las consecuencias del TDAH: aprendizaje, lenguaje, escritura, relación social, actitud en el entorno familiar...
Las tres bases imprescindibles del tratamiento son:
- Información exhaustiva a padres y profesores.
- Tratamiento psicopedagógico.
- Tratamiento farmacológico.
El tratamiento farmacológico es imprescindible en 7 de cada 10 niños con TDAH, y tiene que individualizarse en cada niño, identificando la dosis mínima eficaz y bien tolerada por el mismo. Aunque hay otras alternativas farmacológicas, el tratamiento habitual es mediante psicoestimulantes, que mejoran la liberación de noradrenalina y dopamina.
La información y el apoyo a los padres es fundamental en el tratamiento pues en algunos estudios se expone que la continuidad de las conductas hiperactivas a lo largo del desarrollo y, sobre todo, el mantenimiento de conductas oposicionistas, se relaciona en parte con el uso por parte de los padres de un exceso de órdenes y críticas, adoptando un estilo de educación hipercontrolador e intrusivo. Estos factores contribuyen más bien a la aparición de trastornos relacionados o asociados al TDAH que al propio TDAH. Así, si bien el ambiente, estilo y estatus familiar no se relacionan con la presencia del TDAH, el estilo de educación parental sí debe tenerse en cuenta porque sí pueden ser determinantes a lo hora de su evolución y de la aparición de trastornos como el Trastorno Oposicionista Desafiante o el Trastorno de Conducta.
Libros Recomendados
- TDAH. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad. De la infancia a la edad adulta. M. J. Parellada Redondo. Alianza Madrid 2009.
-
Estrategias para Entender y Ayudar a niños con Transtorno por Def Icit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA/H)
Puig, Conxita y Bales, Cristina
Grupo Editorial CEAC
-
Niños Hiperactivos; Barkley, Russell A. Ediciones Paidos Iberica, S.A.
- Cómo vivir con un niño hiperactivo. Comportamiento, diagnistico, tratamiento, ayuda familiar y escolar: C.Avila y A. Polaino-Lorente. Ed. Narcea Madrid 2002
- Actividades para niños con problemas de aprendizaje; S. Major y M. A.Walsh. Editorial Ceac S.A. 136 págs.
- Déficit de atención con o sin hiperactividad. Origen, diagnóstico y tratamiento;
Ig. Orjales Villar. Editorial CEPE. Colección educación especial y dificultades de aprendizaje
- La recuperación de la atención. Nivel (8-12 años); J.M. Vilanova Peña. Editorial
CEPE. Colección Cuadernos de recuperación. Año 1988. 5ª edición. 80 págs.
- Ejercicios de atención, concentración y memorización. 12-14 años A. Gosálbez
Celdrán. 3ª edición. Editorial CEPE. Colección Cuadernos de recuperación.
- Actividades para desarrollar la capacidad de atención; A. Vallés Arándiga, volúmenes 1,2 y 3. Editorial Escuela Española S.A.
- Ejercicios de atención y memorización. Nivel ESO y ESNO; A. Gosálbez
Celdrán. Editorial CEPE. Colección Cuadernos de recuperación.
- Talleres de activación cerebral y entrenamiento de la memoria; M. M. Acuña. Editorial Paidós Ibérica.
- Problemas de atención en el niño; C. López Soler y J. García Sevilla. Editorial Pirámide. 136 págs.
- Importancia de la atención para el éxito escolar; C. Boujon y Ch. Quaireau. Narcea S.A. de Ediciones . 1999
- Trastorno por déficit de atención: un modelo e intervención
psicoeducativa; L. Huertas. Información psicológica. Biblio. 1998. 62-67 págs.
- Modificabilidad de la inteligencia; Educación, desarrollo y diversidad A.
Dosil. Biblio. 1998. págs. 19-27.
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