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Problemas de crecimiento
Alargamiento Óseo
Características
Repercusiones educacionales
Bibliografía
Organizaciones
Alargamiento Óseo
El alargamiento de una pierna anormalmente corta se puede recomendar en niños cuyos huesos aún están en crecimiento. Este alargamiento consta de una serie de tratamientos que involucran diversos procedimientos quirúrgicos, un período de convalecencia prolongado y riesgos considerables, pero puede agregar hasta 15 cm (6 pulgadas) de longitud.
Con el paciente dormido y libre de dolor bajo el efecto de la anestesia general, se corta el hueso que se va a alargar y se introducen unos clavos o tornillos metálicos en el hueso a través de la piel. Los clavos se colocan por encima y por debajo de la incisión ósea y posteriormente se sutura la incisión cutánea.
Se fija un dispositivo metálico (usualmente un tipo de estructura externa) a los clavos en el hueso, el cual se utiliza posteriormente para separar el hueso cortado gradualmente, creando así un espacio entre los extremos del hueso que se ha cortado, el cual se llena con hueso nuevo. El dispositivo de alargamiento se usa de una manera muy gradual para garantizar el relleno óseo y el estiramiento de los tejidos blandos.
Posteriormente, cuando la pierna ha alcanzado la longitud deseada (generalmente después de varios meses) y ha cicatrizado, se realiza otro procedimiento quirúrgico para retirar los clavos metálicos.
Debido a que la inserción de los clavos o tornillos se hace a través de la piel, es importante tener cuidado especial con el área donde los clavos se encuentran ubicados para evitar la infección. Así mismo, dado que los vasos sanguíneos, los músculos y la piel se estiran a medida que el hueso aumenta de longitud, es necesario revisar cuidadosa y frecuentemente el color de la piel, la temperatura y la sensibilidad del pie y de los dedos con el fin de evitar daño circulatorio, muscular o nervioso.
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